La música y compositora Gimena Álvarez Cela se presenta en capital federal en la tercera edición de su show acústico, donde adapta su primer disco “SHIMA” a un formato íntimo con amigos invitados. Hablamos con ella sobre el show, sus inicios en la música y el deseo de crear y cantar canciones.

Gimena Alvarez Cela es una música Argentina reconocida por formar parte como tecladista/corista/guitarras acústicas de bandas de la talla de No lo soporto, Manray, Celeste Carballo, Nico Cota, The Nenas, Benjamin Biolay, Karol G, Benito Cerati, Ainda, Todo aparenta normal, entre otras. fue fundadora, cantante y compositora en MILHOJAS(2007).
Nacida en Septiembre de 1983, estudió piano, guitarra y canto en sus inicios. Comenzó siendo Técnica en Sonido con intención de comenzar a grabar sus primeras canciones. Una vez insertada en el ambiente y luego de haber lanzado algunos discos junto con MILHOJAS y NLS (año 2010/2011), y de haber tocado durante años en vivo junto grandes artistas de la escena , Gimena encuentra su sonido en su primer disco solista ¨SHIMA¨. Lanzado un 24 de Marzo de 2023, se encuentra en todas las plataformas digitales.
Durante el transcurso del 2023/2024 ha tenido la oportunidad de presentarlo en una gira por Europa. Ahora se encuentra en Argentina con la intención de seguir difundiendo mientras elabora un nuevo Álbum 2026. Se presentará el jueves 12 de marzo en CABA en un show acústico con amigos.
Hablamos con ella antes de la presentación y de cara a lo que se viene.
Sé que esta pregunta por ahí suena como re cliché y como una pregunta muy común que haría cualquiera que empiece a hablar, pero a mí me resulta interesante ver de dónde nace el artista ¿cómo es que empezaste con la música?
Siempre tuve estas ganas de querer hacer música. Viví en una casa donde ya había un piano de por sí. Así que ese fue mi primer juego, cuando descubrí que tocando una tecla salía sonido y que podía sacar canciones. O sacar las canciones que escuchaba que me quedaban resonando en la cabeza por algún motivo.
Querer volver a escucharlas, querer sacar la canción para volver a escucharla. En realidad, simplemente era por eso, porque quería volver a escuchar las canciones sin esperar a que aparezcan en el aire. Esperar en la radio que aparezca una canción o a ver una película para escuchar una canción.
¿Había músicos en la familia que te inspiraron a esto?
Sí, la música siempre es divertida en mi contexto familiar y en momentos de alegría o de celebraciones. Con mis hermanos, con mis primos, mis amiguitos, era medio parte del festival eso de, no sé, hacer con instrumentos de percusión, golpearle a la mesa llevando un ritmo y cantar una canción era algo que tiene bastante que ver con la música, el hecho de la celebración y el festejo.
Mi mamá estudió piano, hizo toda la carrera y después, la verdad es que no siguió tocando. Por eso es que tengo el piano en mi casa familiar. Algunas veces agarra alguna que otra partitura y por ahí toca música clásica o algo que le guste mucho. Mi viejo es muy buen oyente de discos y siempre me hacía estar atenta a mirar cómo canta, mirar cómo dice esto. Se estremece mucho con la música y suele compartirlo. Entonces, ya de entrada mis viejos tienen una sensibilidad bastante importante con la música, más allá de los gustos de cada uno.
Mis primos también se dedicaron bastante tiempo a la música. Los mayores viven en Brasil y tenían banda. Cuando venían a mi casa siempre agarraban la guitarra y tocaban y todo. Después yo, de más chica, ya me puse a tocar el piano.

¿Estudiaste música?
Me puse a estudiar música clásica, pero en un momento me aburrí. Tenía mucha necesidad de tocar canciones populares o saber acordes por ahí, no seguir una partitura. Y bueno, ahí me enojé un poco con la música hasta que me volví a encontrar con ella desde el lugar de la armonía de más grande, estudiando sonido. Ahí comprendí un poco más de armonía y no tanto en la teoría. Eso de reproducir una partitura de una canción que ya existió. Se me abrieron un poco los canales de la creatividad y volví a conectar con la música en general, no con la música clásica, sino con todo lo más contemporáneo.
¿Qué era lo que querías comunicar con tu música?, ¿Todavía lo sentís?
En verdad me encantaría poder encontrar constantemente los mensajes claves para saber qué quiero comunicar. Inclusive es uno de mis objetivos constantes, “A ver qué es lo que quiero transmitir”. No sé si fue porque yo quería transmitir. Mi necesidad era de crear, de crear por crear. O sea, me fascina, es un mundo por el cual me voy por un tubo y también en algún punto me desconecto de la realidad. Me trae paz, me parece re lindo.
Eso también fue uno de los motivos por los cuales me aburrí de hacer lo ya interpretado. Muchas veces necesitaba poder lograr lo que yo quiero lograr a través de la creatividad y abrir ese canal. Me costó muchísimo, la verdad, muchísimo. Es un descubrimiento constante y una conexión ya de por sí para con otro, para con el mundo. Es un idioma, es un idioma también, para las personas.
Vos formaste parte de muchas bandas, de muchos proyectos. ¿Qué sentís que fue lo mejor que sacaste de ellos que, por ahí, parecen tan diferentes entre sí?
Para mí, lo más importante de todo fue la experiencia. Y, también, todo este tiempo de esta experiencia me da un poco de tiempo para poder pensar eso. Cómo llevar a cabo los pasos para hacer música en este modo que estoy haciendo ahora, que es solista.
Y este camino que estoy recorriendo sobre la producción, que también son las experiencias más nuevas de estos últimos años. Ver cómo trabajan artistas que admiro mucho, o directamente otras personas, y trabajar para eso, para la música.
Con esa predisposición pude llegar más rápido a los lugares que quiero llegar ahora musicalmente. Todo lo que me dio ese tiempo ahora se me ahorra a la hora de crear. Es como que voy directo a donde quiero ir. No me gusta mucho perder el tiempo si algo no me gusta. Me ayudo a aprender a saber cómo vincularme con las personas y con un equipo de trabajo. Lo que tenemos los músicos es que todo el tiempo estamos vinculándonos con diferentes personas y observando diferentes formas de trabajar. Y en diferentes alturas y niveles.
¿Cómo es eso?
Yo creo, esa es mi opinión, que no hay como un estatus fijo de cómo deberían de ser las cosas. Todo el tiempo se están planificando equipos. Equipos, banda por banda, artista por artista, todos más o menos. Algunos son más profesionales y otros menos profesionales. Tal vez eso es lo que hace la diferencia. Pero aún creo que, al trabajo de la música en sí, así como algo laboral, le queda mucho por recorrer. En cuanto a leyes, por ejemplo. Las clásicas cosas que deben aparecer en todo trabajo, que en la música no están, la verdad es que no están.

Y en tu primer disco, en “Shima”, ¿Cómo fue el trabajo que hiciste? ¿Sos muy perfeccionista?
La verdad es que, con este primer disco, fui bastante perfeccionista. Por suerte estaba con personas que, bueno, que también lo eran. Eso hizo que todo pueda ser dado de esa manera. O sea, yo ahora escucho el disco y me encanta. Sé, y soy consciente, que es por las personas con las que me junté a trabajar en el equipo. No me lo voy a olvidar nunca más porque fue una gran experiencia y estuvo buenísimo. Fue una gran experiencia para mí que es trabajar con el Tweety González en la producción y con Juan Armani también que hizo la mezcla y el máster de ese primer lanzamiento que fue Shima.
Ellos fueron principalmente los que confiaron en mí y en mi proyecto. ellos la verdad es que son unos zarpados, son notables, así que yo estaba volando. Como todos los músicos que formaron parte de ese disco: Alejandro Castellani en la batería, Tute Mapu grabando todas las guitarras, y varios instrumentos de cuerda. Bueno, las invitaciones, Cris Alaní, Sara Mamani, estuvo Mat Alba, Nico Alfieri también. Él es un gran amigo, con el que ahora también estoy produciendo nuevas cosas. Son todos amigos y muy profesionales, así que estuvo re sarpado.
¿Vos estás produciendo además de estar tocando?
Sí, estoy haciendo las producciones de otros artistas, algunos amigos, otros no tanto, y bueno, eso es lo que estoy haciendo principalmente. Por mi lado solista, estoy armando maquetas, creando mucho. También creando mucho con amigos. Tengo miles de carpetas armadas con mi computadora con amigos todo el tiempo. Calculo que esos van a ir saliendo más adelante. Pero, bueno, todavía no estoy en una etapa donde haya elegido a alguien para producir las canciones.
¿Cómo ves ese futuro proyecto?, ¿qué sentís que puede llegar a tener de diferente a Shima?
Tal vez ahora estoy un poco apuntada a encontrar lo conceptual de un disco. Encontrarlo un poco mejor. Siento que el disco anterior fue como un rejunte de varias canciones que tenía acumulada, pero no pensé en un concepto en sí. La verdad, ese personaje que se armó con Shima es parte del concepto de querer transmitir algo y decir algo.
Sacar un poco de las entrañas las cosas que me fueron pasando a lo largo de los años y que, tal vez, no tuve oportunidad de poner en las canciones de otros discos; de las bandas donde toqué antes, como Milhojas o No Lo Soporto. Y en este próximo disco pienso que quizás sea una buena oportunidad para encontrar lo conceptual y el mensaje claro.

Se viene un show muy pronto ahí en “La casa de Lolita”, ¿Nos podés adelantar algo de lo que nos espera?
Sí, esta va a ser la tercera edición de “SHIMA a piano con amigos invitados”. Es este primer disco que estamos conversando, Shima, todo transmutado hacia el piano, hacia este instrumento. Así que el show ronda en un “live” muy cómodo, muy lindo, muy ameno para estar y ver un show con un piano en el medio. Va a ser un íntimo muy armonioso que está dividido en dos tandas, van a ver amigos invitados. Como pasó en las anteriores ediciones. Ya han pasado Lisandro Aristimuño, Benito Cerati, Ignacio Echeverri. También estuvo Hilda lizarazu.
Bueno, podría seguir diciendo: Romina Gaitani, Laura Vazquez. Muy linda las anteriores, y ahora ansiosa porque quiero que venga la tercera edición que va a venir Willy Piancioli, de los Pipitos, Valentina Cook, Elizabeth Ridolfi. Bueno, no quiero decir más porque todavía no tengo confirmados todos (risas). Ya están las invitaciones para el 12 de marzo tocar con ellos.
¿Es mucho más complicado hacer un show así con amigos invitados que un show convencional?
A mí me resulta ameno en este momento de mi vida. Me copa, digamos, juntarme con cada uno. Juntarse una vez, una tarde o toda la tarde, mientras tomás mate, compartir un rato y pasar la canción. Es un día que, para mí, merece dedicarle hasta el día completo. Entonces, es una linda oportunidad. No lo veo más complicado, lo veo más armonioso estar ensayando algo acústico con un piano en una casa o con una guitarra con un amigo.
Un artista que puede juntarse con una banda completa a ensayar en una sala y todo lo que esto trae: la carga del instrumento, la ida, venidas, coordinar ensayos. Como que, a mí en este momento, me cae mejor ir a artista por artista a pasar un lindo momento del show.
Apostás a un formato acústico justo ahora que, bueno, te voy a tener una opinión subjetiva, estamos como rodeados de shows muy inmensos, mucha escenografía, bailes, luces, videos, todo eso. Vos estás apostando a un show un poco más íntimo. ¿Sentís que la música hoy en día está un poco más dominada por ese ambiente más del espectáculo, del show gigantesco?
Te digo que siempre estuvo lo del espectáculo, la luz y el impacto cada vez más grande. A nivel todo, sensorial, visual. Estas son propuestas para shows que sean en lugares enormes. Pero la verdad que exista este tipo de shows en donde también hay invitaciones de estos artistas que yo admiro mucho, y también son grandes, y que de repente la gente tenga la oportunidad de verla de cerca. Tal vez sentados ahí con almohadoncitos en la alfombra o en algún sillón de madera.
Es muy cómodo ver de cerca alguien, así como Hilda, como Lisandro, me parece que es hermoso. También el hecho del acústico, del piano, es tan necesario volver a eso. Lo vengo notando en Buenos Aires, que hay por todos lados, bares con un piano y la gente con mucha necesidad de cantar canciones conocidas y populares del rock nacional; con el tecladista o con el pianista de turno. Me encantó esto de los “piano bar”. Encontré este lugar, la Casa de Lolita, que es tan hermoso y dije: “ya está, lo voy a hacer”.

Decías que sentís en la gente esa necesidad de revivir y cantar canciones de rock nacional. ¿Sentís que el rock nacional todavía está vivo y presente? Porque viste que se habla mucho de, bueno, el rock nacional ya murió. Que estamos en una época de otro tipo de música.
Yo creo que el rock nacional está y sigue estando el mismo que estaba antes. La verdad es que siento que va creciendo. Va creciendo, justamente, por esta necesidad que aparece en lugares como estos y la gente queriéndolos cantar. Lo está pidiendo la gente. Entonces, si lo está pidiendo la gente hay como una necesidad de hacer canciones, ¿no? De volver a las canciones.
Yo la verdad que escucho mucha haciendo canciones, quizás no en un formato tan rockero. Ahora se está muy a la escucha como más canciones de salón, chiquititas, más indie. Y creo que eso también es nuestro rock. O sea, es parte de una transformación del rock. Y que va a seguir mutando y después va a venir otra vez la distorsión y tirarse al piso, que igual también está.
Creo que hay de todo. En realidad, lo que pasa es que hay de todo, no podemos ver todo, es difícil. Pero hay muchos estilos y estilos mezclados y hay para todos los gustos, por eso está bueno lo de ver de cerca a un artista cantar una canción. Eso es lo interesante lo que hace especial
¿Va a haber canciones nuevas en esta presentación?
Sí, de hecho, en las anteriores también canté una canción nueva. Una sola que estoy cantando en el piano que se llama “A punto Caramelo”. Ya, de paso, la voy probando a ver qué es lo que le pasa a la gente en vivo, qué necesita la canción. La voy sintiendo cuando la canto en vivo. Me parece un lindo ejercicio para ver qué pasa.
Quería cerrar con esta pregunta que me gusta cuando hablo con chicas que se dedican a la música. ¿Cómo ves vos, como artista, a las mujeres hoy en el ambiente musical acá en Argentina?
Y ahora estamos a full. Yo veo que todas las mujeres estamos a full. Doy clases de piano y tengo bastantes alumnas mujeres. Me gusta mucho lo que está pasando. Obviamente me gustaría que sea muchísimo más redituable. Nada más. Le falta mucho a este trabajo, mucho para que sea realmente redituable.
¿Ves que hay más mujeres en otros espacios, o sea, sacando de la guitarrista, cantante, sino operación, producción?
En mi banda, sin darme cuenta, somos todas mujeres. Equipo técnico también. O sea, iluminadora, asistente, sonidista y toda la banda. Y te juro por Dios que no fue una cosa que pensé. Pensé en las personas. Re contenta que eso pase. También, las veces que fui al CCK, hay toda una tribu ahí de mujeres trabajando muy bien, operando en sonido. También en los festivales también se puede ver en todos los ramos. Pienso que, en su momento la inclusión sirvió, más allá de que no haya tenido que ser necesario. Pero, al final, sirvió.
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