La película del cineasta japonés Genki Kawamura, que adapta el videojuego indie homónimo, llega a los cines nacionales casi un año después de su estreno inicial de 2025.

Un hombre queda atrapado en un bucle de pasillos subterráneos del metro, donde debe detectar elementos o fenómenos extraños, llamados anomalías, para escapar.
El comienzo recurre a un recurso poco frecuente, sobre todo en el modelo clásico de cine: El plano subjetivo. El producto es una secuencia inicial atrapante desde el punto de vista óptico del protagonista.
Si bien es un arma de doble filo, porque no podemos ver las expresiones faciales, la voz de Kazunari Ninomiya logra transmitir lo necesario para empatizar con el personaje.
Luego sí se utiliza el plano más relativamente objetivo, en tercera persona, que explora las expresiones del actor.
Se trata de una historia fantástica. Comienza con una situación cotidiana, donde irrumpe un hecho sobrenatural, en este caso el escenario con anomalías propio del videojuego indie.
El contexto del subterráneo es un espacio verosímil y el hecho de que la mayoría de los pasajeros usen sus celulares, ignorando lo que sucede a su alrededor, es crudamente creíble. Plantea una realidad que decidimos pasar por alto.

Una vez introducido el mundo fantástico, los movimientos de cámara acompañan a esta sensación circular de bucle.
Al mismo tiempo, puede sentirse repetitivo e inevitablemente extendido a causa del escenario monótono, si bien sostiene al espectador en vilo y participando indirectamente, en busca de anomalías.
La herramienta mejor gestionada de este filme es la combinación de las distintas perspectivas de cada personaje.
Los tres principales se complementan de manera inteligente para construir un panorama más completo.
La película se sirve, también, de los objetos y elementos espaciales. Aprovechan los recursos en su totalidad.

Los diferentes puntos de vista entrelazados resignifican, en su conjunto, el escenario aislado del videojuego original; son el marco para lograr transformar la falta de contexto en una historia con la que la audiencia puede sentirse identificada.
Kawamura convirtió un videojuego de terror psicológico en una alegoría del dilema entre aceptar la paternidad o la vida solitaria de un hombre trabajador.
A esto se suma que Genki siembra la posibilidad de un limbo, atreviéndose a proporcionar una capa más profunda a un espacio que, en un inicio, puede parecer inexplicable.
Viendo este inesperado y positivo resultado, resulta una lástima que esta película haya demorado un año, desde que se estrenó en Japón, en llegar a los cines de Argentina.
Exit 8 trae una propuesta nueva en relación a las adaptaciones de videojuegos y llena de significado emocional para reflexionar, sin deteriorar la acción y el suspenso.

Ficha técnica:
Título Original: 8番出口 (8-ban deguchi)
Año: 2025 (Estreno 2026).
Origen: Japón.
Dirección: Genki Kawamura.
Género: Terror, Suspenso, Thriller, Ciencia Ficción.
Duración: 95 minutos.
Estudio/Producción: AOI Promotion.
Guion: Genki Kawamura, Kentaro Hirase.
Puntaje:
⅘ ★

Por Bianca Medici.



